Calefacción, aire acondicionado y agua caliente con un único equipo. La forma más eficiente de climatizar una vivienda hoy.
La aerotermia extrae calor del aire exterior y lo lleva al interior de la vivienda. No quema nada: solo consume electricidad para mover ese calor, y por eso por cada kWh eléctrico que gasta entrega del orden de 3 a 4 kWh de calor. Un mismo equipo te da calefacción en invierno, refrigeración en verano y agua caliente sanitaria todo el año, sustituyendo a la caldera y a la termo eléctrica a la vez.
La instalación típica combina una bomba de calor exterior con un depósito de ACS y un sistema de emisión: suelo radiante, fancoils o radiadores de baja temperatura. Con eso cubres las tres necesidades de la casa. Si vienes de gas o gasóleo, desaparecen la caldera, el mantenimiento obligatorio de combustión y la factura del combustible.
Es el error más frecuente que nos encontramos. Si el equipo se queda corto tira de resistencia eléctrica de apoyo y la factura se dispara; si sobra, arranca y para constantemente y se desgasta. Hacemos el cálculo de cargas térmicas de la vivienda —superficie, aislamiento, orientación, ventanas— y elegimos la potencia a partir de ahí, no de una regla del pulgar.
El cambio a aerotermia tiene más recorrido cuando vienes de gasóleo, gas butano o calefacción eléctrica directa, y cuando la vivienda tiene un aislamiento razonable. Si además la combinas con placas solares, buena parte de la electricidad que consume te la produces tú y el ahorro se multiplica. Si vienes de gas natural con una caldera moderna, la cuenta es más ajustada y te lo diremos con franqueza antes de venderte nada.
Vemos la vivienda, el sistema actual y dónde puede ir la unidad exterior. Medimos y calculamos cargas.
Te presentamos la solución completa: bomba de calor, ACS y emisores, con su consumo estimado.
Retirada del sistema antiguo si procede, montaje hidráulico y eléctrico y conexionado.
Puesta en marcha, programación de curvas y una revisión posterior para afinar el confort real.
Salimos de La Torreta, entre Granollers y La Roca del Vallès. Damos servicio en toda la comarca y en el resto de Catalunya.
Sí. Los equipos actuales trabajan con normalidad con temperaturas exteriores bajo cero, que es lo máximo que se ve en zonas como La Garriga o Cardedeu en pleno invierno. El rendimiento baja algo cuando más frío hace, pero sigue siendo netamente superior al de una caldera. Elegimos el equipo teniendo en cuenta la temperatura mínima de diseño de tu zona.
En muchos casos sí, pero hay que comprobarlo. La aerotermia rinde mejor cuanto más baja es la temperatura del agua, y los radiadores tradicionales están pensados para trabajar caliente. A veces basta con ampliar algún radiador o sustituir los de las estancias más frías; otras veces compensa pasar a suelo radiante o fancoils. Lo valoramos en la visita y te lo decimos claro.
Los equipos actuales son bastante silenciosos, pero la ubicación es determinante. Buscamos un punto que respete las distancias a ventanas y linderos, y valoramos soportes antivibratorios o pantallas acústicas cuando el emplazamiento es delicado, como en viviendas adosadas o patios interiores.
Una instalación en vivienda unifamiliar suele llevar entre 2 y 4 días de trabajo, según si hay que sustituir emisores o solo la generación. Si va acompañada de suelo radiante nuevo, el plazo es mayor porque interviene la obra. Te damos una fecha concreta en el presupuesto.
Suele haber programas de ayuda a la rehabilitación energética y bonificaciones municipales en el IBI y el ICIO, pero las convocatorias abren y cierran y las condiciones cambian. Cuando hagamos el estudio te informaremos de lo que esté vigente en ese momento en tu municipio y nos encargamos de la tramitación.